Mujeres en los Medios: Retos, Resistencias y Perspectiva de Género desde la FCPyS
Por: Natalia Ortega Mijares
En el marco de los 30 años de haberse celebrado la Cuarta Conferencia Internacional de la Mujer en Beijing (1995), el Aula Milenio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) fue sede de la mesa de análisis «Mujeres en los Medios», llevada a cabo este martes 3 de marzo a las 12:00 horas.
El evento, moderado por la Dra. Rosario Varela, tuvo un doble propósito: visibilizar las trayectorias de egresadas y docentes de la facultad, y analizar la situación laboral, los retos y la influencia del género en el ejercicio periodístico actual para las mujeres. La mesa contó con la participación de la Lic. Lilia Ovalle, periodista de Milenio con 25 años de experiencia; la Lic. Jessica Ayala, fundadora del medio independiente La Plaza Pública; y la Dra. Lucila Navarrete, académica y docente de la FCPyS, quienes compartieron sus perspectivas en tres rondas de análisis.
Durante la primera ronda de intervenciones, las panelistas destacaron que los caminos en los medios son diversos, pero requieren de una constante preparación:
Lilia Ovalle compartió su experiencia forjada en el diarismo y el trabajo de calle, destacando su paso por la corresponsalía en los años de mayor violencia en el estado, lo que moldeó su carácter y resistencia en el oficio.
Jessica Ayala relató su evolución desde su ingreso al área de Comunicación Social del Ayuntamiento de Torreón, hasta la fundación de su propio medio, La Plaza Pública. Subrayó que la falta de remuneración justa y el deseo de no ceñirse al discurso oficial la impulsaron a emprender y buscar financiamiento independiente.
Lucila Navarrete aportó la visión desde la academia y la investigación. Su incursión en el periodismo nació de la necesidad de sacar los debates de los cubículos universitarios y llevar la crítica literaria y social a los medios, ejerciendo un periodismo con enfoque feminista y de derechos humanos.
En la segunda ronda abordaron los retos y las oportunidades, específicamente los obstáculos que enfrentan las mujeres en los medios de comunicación. Las participantes coincidieron en que el género es un factor que no pasa desapercibido en las redacciones.
Jessica Ayala enfatizó cómo a las mujeres se les exige demostrar el doble o triple de capacidad para legitimar su puesto, además de los prejuicios a los que se enfrentan cuando deciden ejercer la maternidad o se les penaliza como «ambiciosas» por exigir pagos justos.
Tanto Ovalle como Navarrete expresaron que las dobles o triples jornadas, como el cuidado de la familia y el hogar, impactan directamente en el desarrollo profesional de las comunicadoras. Como contrapeso, las participantes destacaron la importancia de la capacitación constante, de asumir una postura política clara frente a su labor y, fundamentalmente, de crear redes de apoyo o mentorías entre mujeres dentro de los medios para abrir puertas a nuevas generaciones.
Durante la tercera ronda se planteó la pregunta de si los medios de comunicación tienen género. Apoyándose en la premisa, planteada por la moderadora, la Dra. Rosario Varela, de que el género «no siempre es determinante, pero nunca está ausente», las panelistas afirmaron que los medios sí reflejan dinámicas de género. Destacaron que las estructuras de los medios suelen ser patriarcales y estar mediadas por intereses económicos. Sin embargo, las tres hicieron hincapié en la necesidad de analizar críticamente los mensajes que se transmiten y los estereotipos que se reproducen. La Dra. Navarrete señaló que actualmente son las mujeres quienes están impulsando con mayor fuerza un periodismo crítico, independiente y con perspectiva de derechos humanos.
Para dar continuidad a estos diálogos en el marco del 8M Día Internacional de la Mujer, el próximo martes 10 de marzo a las 12:00 horas, se llevará a cabo una segunda mesa de análisis “Las mujeres en los medios”, también en el Aula Milenio con la presencia de las periodistas Edith González, Daniela Ramírez y Kathia Torres. Espacios de reflexión como este resultan fundamentales para cuestionar las desigualdades estructurales que aún persisten en las redacciones y para inspirar a las futuras generaciones a construir un periodismo más empático, riguroso y con una verdadera perspectiva de género; una herramienta que, como quedó demostrado, es indispensable para entender, documentar y transformar nuestra realidad social.



